
En algún lugar del planeta,
cuyo nombre no puedo imaginarme,
existe un caballero andante
que pronto será mi amante.
Junto a él siempre soñaré
viajando sin rumbo y errantes,
lucharemos contra molinos
creyendo que son gigantes
viviremos eternamente felices
junto a Sancho y Rocinante.
Pero ... !Quién te consolará Dulcinea!
pues por el amor de una Sirena
ya Don Quijote comenzó a olvidarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario